Miguel Álvarez

La cátedra Salvador Aguado en la Universidad Francisco Marroquín ha nacido como un espacio propicio para alimentar el conocimiento del hombre a través de las diferentes manifestaciones artísticas en momentos determinantes del desarrollo humano. Participar como catedrático en dicha actividad académica constituye un reto y un privilegio dado el prestigio con ha nacido.

Los participantes en esta actividad son personas interesadas en acrecentar sus conocimientos sobre estos temas, dado a que mantienen un perfil alto en cultura general. Su participación pone de manifiesta del deseo de actualización sobre sus conocimientos mismos que desean también compartir.

El Departamento de Educación mantiene una buena relación con sus catedráticos motivándolos también por medio de los diferentes canales de comunicación. El apoyo logístico para el desarrollo de los cursos es muy importante, razón por la cual agradezco al Departamento, ya que de esta manera nos motiva y compromete para buscar cada vez la excelencia y así poder alcanzarla.

Walter Peter

“La Escultura del Renacimiento es la prueba perfecta de cómo es la filosofía la que conduce, en esencia, la conducta de un individuo; y cómo el cambio de esa filosofía puede también cambiar esa conducta inmediatamente. La escultura del Renacimiento es en realidad el Renacimiento de posicionar al hombre en el centro del Universo; el hombre ya no está hecho a la imagen de lo incognoscible, de lo monstruoso, de lo peor, sino el hombre está hecho a imagen de un Dios Todopoderoso. La escultura del Renacimiento es la visión de un sentido de vida más heroico, tal vez no del hombre griego perfecto moralmente, pero sí de uno casi perfecto.”

Me pareció un grupo muy interesado, amable y educado. La organización del curso me pareció perfecta, así como la atención que se me dio a mis necesidades didácticas.

Martín Fernández Ordóñez

La Cultura del Renacimiento:
El Renacimiento es sin duda alguna uno de los períodos históricos, intelectuales y artísticos más fascinantes de la humanidad. Desde el punto de vista artístico, se trató de una renovación paulatina pero profunda de las artes visuales. Surgió en Italia por ser un país con una tradición cultural inseparable a su herencia greco-latina, y específicamente en Florencia porque en esa ciudad confluyeron los factores políticos, sociales e ideológicos necesarios para su desarrollo. La pintura renacentista ha sido quizá la más admirada y estudiada de toda la historia del arte, sobre cuyos autores más se ha escrito y se seguirá haciendo. Mucho de lo que somos ahora como sociedad, mucho de la forma en que vemos el arte y la naturaleza proviene del aporte de varios de los genios del Renacimiento. Su pintura refleja la nueva concepción que el hombre tuvo sobre sí mismo, lo que le rodeaba y su lugar en el universo.

El Barroco: Un estilo de vida.
No pudo haberse encontrado mejor definición del período barroco como el de “un estilo de vida”. Se trató de un período cultural muy distinto al Renacimiento no porque quisiera contradecirlo sino porque así lo hicieron los acontecimientos históricos dentro de las cuales se dio. Fenómenos sin precedentes como la Reforma, la división religioso – ideológica de Europa, el descubrimiento de América, los cambios de poder, la reacción contrarreformista de la Iglesia Católica, todo aquello produjo condiciones muy particulares que motivaron una creación artística e intelectual muy variada. Determinó un estilo de vida porque los esquemas rígidos del Renacimiento fueron relajándose en curvas, movimiento, profusión ornamental, unidad en las artes y todo aquello permeó de forma objetiva y también simbólica todas las actividades del hombre barroco. La pintura, particularmente, reprodujo las variantes ideológicas de cada país y plasmó en su diversidad de géneros los distintos matices políticos, sociales y ante todo, religiosos.

Comentario sobre la Cátedra Salvador Aguado:
Pienso que la creación de la Cátedra Salvador Aguado fue un proyecto muy acertado y enriquecedor para el Departamento de Educación pero principalmente para la UFM. Creo que la Licenciada Aguado diseñó cursos muy bien estructurados, de temas lo suficientemente variados para componer un programa dinámico e interesante. Me parece que el formato de curso libre por 2 meses funciona muy bien porque no es ni muy largo ni muy corto, logra mantener el entusiasmo y el interés de los participantes. Tengo la impresión de que el público ha sido sumamente receptivo y participativo, se han creado discusiones e intervenciones que definitivamente han enriquecido mucho el contenido original de las conferencias.
Personalmente, felicito a los creadores y coordinadores de esta Cátedra, me he sentido muy honrado de haber podido ser parte desde el principio y creo que desde su primer módulo puede considerarse un verdadero éxito. Todo ha salido muy bien, hemos contado con todas las herramientas necesarias y el cambio al auditorio Hayek creo que fue una decisión muy conveniente y acertada.

Julián González

La arquitectura del barroco no se puede entender mediante una observación estática, sólo puede ser enteramente apreciada recorriendo los espacios, captando el movimiento de las masas y vacíos que nos envuelven, observando con atención el detalle y cómo éste se escapa siempre por algún recodo en penumbra, dejándonos con la impresión de una efervescencia de claroscuros que contrastan entre sí y se entrelazan en una totalidad matérica que nos asombra como las nubes cuando se congregan para una sinfonía.

En mi opinión, la Cátedra Salvador Aguado es una plataforma de muy alto nivel de proyección de la Universidad Francisco Marroquín y su Departamento de Educación a un público que desea tener acceso al conocimiento y a la excelencia académica en Guatemala. La organización ha sido excelente, así como la disponibilidad de medios para dar los cursos. Felicito al Departamento de Educación por esta iniciativa.